Rooibos

Es un arbusto que crece exclusivamente en Sudáfrica.

•    El rooibos no tiene teína porque en realidad no es té.
Nos aporta muchos de los beneficios del té. Uno de ellos es la elevada cantidad de minerales: hierro, flúor, potasio, zinc, sodio, cobre, magnesio, manganeso y calcio. Su contenido en flúor y calcio nos ayuda a proteger nuestros dientes y huesos, mientras que el potasio y el sodio regulan el balance de líquidos del cuerpo.
•    Esta bebida es ideal para los deportistas, ya que remineraliza adecuadamente el organismo después de la pérdida de sales que se produce durante la práctica del ejercicio físico.
•    Además, posee antioxidantes que, en combinación con el magnesio, son un buen refuerzo para el sistema nervioso. Gracias a ellos, fortalecemos las defensas y retrasamos el envejecimiento celular derivado del esfuerzo físico e intelectual, el estrés, el humo.
•    El rooibos se considera un antihistamínico natural que no provoca somnolencia. La aspalatina y la notofagina son los flavonoides que nos permiten calmar el asma o las alergias respiratorias y cutáneas. Además, su alto contenido en vitamina C favorece la absorción del hierro.
•    Su contenido en azúcares es nulo (su sabor procede de los aceites esenciales y de las flavononas, un tipo de fructosa que no tiene calorías) y, gracias al sodio y el potasio, conseguimos regular la retención de líquidos. A sus leves efectos diuréticos, hay que añadir sus propiedades beneficiosas para el sistema digestivo. No sólo alivia los desórdenes gástricos y ayuda a hacer la digestión, sino que también regula el tránsito intestinal. Gracias al rooibos eliminamos toxinas y nos sentimos menos hinchados.
•    Asimismo, se considera un buen antiespasmódico y alivia las náuseas, vómitos y diarreas. Por si esto fuera poco, los enjuagues de esta planta nos ayudan a solventar dolencias en la boca y garganta, ya sean aftas, gingivitis, faringitis u otro tipo de afecciones.
•    Al tener un efecto relajante, es beneficioso para la irritabilidad, el insomnio y la depresión.
•    Tanto las madres embarazadas como las amamantadoras complementan su ingesta de manganeso, calcio y fluoruro bebiendo Rooibos. Además, también en ambos casos, ayuda a fortalecer los dientes y los huesos de sus bebés. El Rooibos, aplicado en cada cambio del pañal, alivia la irritación ocasionada por el mismo y, cuando es ingerido por el bebé, alivia el cólico.

Preparacíon y conservación:

•    Calentar agua hasta la ebullición.
•    Poner una cucharada de postre de rooibos por taza en la tetera.
•    Verter agua y dejar reposar entre 2 y 5 minutos las variedades sin aromatizar, y de 5 a 6 minutos los de sabores.
•    Filtrar. El rooibos tiene una hoja estrecha, así que necesitaremos un colador muy fino.

Nota: Esta información sólo tiene carácter divulgativo y educativo, no pretende dar consejos médicos.

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